Creo que somos muchos los que usamos Lightroom y, sin embargo, seguimos recurriendo a un visualizador de imágenes externo para revisar nuestras tomas y hacer algunos descartes iniciales. El motivo es doble: por un lado, visualizadores como ACDSee son tremendamente ágiles, en parte gracias a que pre-cargan las siguientes imágenes en la memoria, y por otro lado, la biblioteca de Lightroom no es especialmente rápida en sus funciones de visualización (incluso Bridge resulta más versátil y cómodo en este aspecto).
Sin embargo, emplear un programa externo para realizar tareas como cambiar el nombre o borrar archivos mientras los visualizamos, conlleva el problema de tener que re-sincronizar la carpeta de la biblioteca de LR posteriormente para detectar cualquier cambio – o simplemente, no importar las fotos hasta haber pasado por este filtro inicial. Y, por otro lado, si bien LR como decía no es el mejor visualizador del mundo, sí nos ofrece una serie de herramientas muy útiles para cribar y valorar las fotos, y además gestiona de forma conjunta las parejas raw+jpg, algo imprescindible para mantener un mínimo de orden y concierto si disparamos empleando dicha opción.
Es por ello que últimamente estoy buscando la forma de prescindir del visualizador externo y reproducir tanto como pueda su comportamiento en LR, es decir, visualizar las fotos al mayor tamaño posible con el mínimo de distracciones y el máximo de agilidad. En términos simples, la idea consiste en usar el modo Lupa (E) y pantalla completa (Comando/Ctrl+Mayús+F) para revisar las fotos. Ocultar la barra de opciones (T) y poner el fondo negro (doble pulsación de L) también ayuda. A partir de aquí, podemos usar las teclas P, X y U para seleccionar, descartar o desmarcar respectivamente (si además las pulsamos en combinación con la tecla mayúsculas, se realizará la acción correspondiente y avanzaremos automáticamente a la siguiente foto).
Aunque estemos en pantalla completa, podemos mostrar los paneles laterales o inferior desplazando el puntero del ratón hasta el borde de la pantalla correspondiente (siempre y cuando estos estén en modo Mostrar y ocultar automáticamente). Esto es útil tanto para visualizar rápidamente el histograma y los datos de la toma (panel derecho) como para acceder a la tira de imágenes de la parte inferior, donde podemos desplazarnos rápidamente o seleccionar grupos de fotos para apilarlas si, por ejemplo, forman parte de un ahorquillado de exposición o una panorámica.
Por último, si no tenemos un número de fotos exagerado, pienso que vale la pena activar las vistas previas 1:1 al importar para agilizar posteriormente la visualización de los archivos, si bien estas vistas previas también pueden generarse tras la importación desde el menú Biblioteca/Previsualizaciones.
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