Hace ya un tiempo, pude al fin cambiar mi ordenador casi antediluviano por uno un poco más moderno que incluía un disco duro más veloz que el antiguo. Creí que al fin me libraría de las interminables barras de progreso que me aparecían al guardar los archivos, o que al menos estas reducirían su duración. Sin embargo, para mi sorpresa, apenas experimenté mejora en este aspecto, si es que experimenté alguna. Incluso probé a guardar en un disco SSD, y comprobé que este retraso seguía produciéndose.
Deduje, por tanto, que lo que alarga los tiempos de guardado no es tanto la velocidad de escritura del disco como la compresión sin pérdida que Photoshop aplica a los archivos al guardarlos en PSD. Elemental, querido Watson. Me sentí orgulloso de mi astucia e inteligencia, y procedí a guardar en TIFF sin compresión, pero mi alegría duró poco, pues tardaba más o menos lo mismo. Tuvieron que pasar algunos meses más para que me diera cuenta de que los TIFF tienen dos apartados relacionados con la compresión, y yo había olvidado ajustar uno de ellos. Desde entonces, las molestas barras de progreso del guardado han pasado a la historia, o casi.
Evidentemente, esto no es “gratis”: al guardar de este modo, los archivos ocuparán bastante más dado que no se comprimen, pero personalmente me da igual – si me interesa, ya comprimiré el archivo final con el formato que sea cuando haya terminado. No obstante, si intentamos guardar un TIF de más de 2 GB, nos aparecerá una advertencia. Yo recomendaría hacer caso de la advertencia, ya que algunos sistemas operativos (especialmente de 32 bits) y determinados programas pueden no digerir del todo bien estos tamaños de archivo, o no generar correctamente las miniaturas.
Nada más. Como de costumbre, ya pueden ustedes ir pensando qué van a hacer con todo el tiempo libre que tendrán a partir de ahora (además, el vídeo dura poco más de 2 minutos). Yo antes tenía una tele junto al PC, y veía “Sálvame” mientras Photoshop guardaba en PSD. ¡Qué pérdida de tiempo! Ahora, en cambio, termino mis imágenes antes y puedo sentarme en el sofá a ver “Enemigos íntimos“. Bueno, a lo mejor no he mejorado tanto…
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