Icono del sitio Carlos A. Oliveras

Volteo horizontal/Simetría de imagen en Photoshop y Lightroom

Cuanto más rato llevamos retocando una foto o dudando sobre qué hacer con ella, más difícil resulta valorar la imagen de forma objetiva. Uno termina tan “contaminado” por lo que está viendo, que ya no sabe cómo vería la foto alguien que en ese momento pasase por ahí y la viera por primera vez. Es por eso que, tradicionalmente, en dibujo (y supongo que en pintura también) se ha empleado la técnica del espejo, que consiste en observar nuestra creación reflejada. Eso provoca cierto desconcierto mental, ya que aunque sea la misma imagen, nos dará la oportunidad de verla con una mirada distinta (a menos que sea una foto perfectamente simétrica, claro).

Desde que uso Photoshop, el espejo lo tengo en el cuarto de baño, ya que es muy fácil aplicar esta técnica mediante la opción “Edición>Transformar>Voltear horizontal” (seguida del pertinente Ctrl+Z, claro). En Lightroom podemos hacer lo mismo de dos modos ligeramente distintos:

– Desde el módulo Revelar, podemos ir al menú Fotografía y elegir “Voltear horizontal“, como en Photoshop. Esto modifica la foto activa (Ctrl+Z para deshacer).
– Desde el modulo Biblioteca, disponemos de la opción Vista>Activar modo Simetría de imagen. Esto no modifica nada realmente, pero afecta a la visualización en pantalla de todas las fotos (hasta que desactivemos este modo desde el mismo menú).

Tampoco es un recurso que yo utilice demasiado a menudo, pero a veces ayuda a comprobar si algo es tan llamativo o evidente como nos parece, o simplemente llevamos tanto rato mirando la foto que ya no sabemos verla de otro modo. Por último, recomiendo tener en cuenta que algunas variaciones en la percepción de la imagen al darle la vuelta pueden deberse también a nuestra forma de leer (de izquierda a derecha), más que a características propias de la imagen que estamos observando. Esta última frase ha quedado un poco confusa, pero no recomiendo verla en un espejo: en este caso, creo que sería peor.

[Gracias al gran éxito de público y crítica cosechado por esta maravillosa entrada, su argumento acabó por ser llevado a la gran pantalla youtubiana, donde cosechó un éxito moderado para luego terminar en videoclubs de barrio y en alguna que otra cabina de sex-shop – vean aquí la entrada remasterizada y sin CO2]

Salir de la versión móvil