Icono del sitio Carlos A. Oliveras

Adelgazamiento de siluetas fácil con la desesferización horizontal

El uso del filtro Esferizar para modificar siluetas se trató en uno de los vídeos antiguos que se perdieron, y creo que era interesante, así que me ha parecido conveniente volverlo a grabar en plan remake, versión digital remasterizada y tal. ¡Y en apenas 2 minutos y 6 segundos de nada que dura el vídeo!

Lo de estilizar siluetas no es nada revolucionario, pues ya disponemos de herramientas muy potentes para ello como el filtro Licuar. El problema es que Licuar es un filtro un tanto complejo para quien lo aborde por primera vez, mientras que el método propuesto en el vídeo de hoy (que, por cierto, aprendí de Matt Kloskowski) resulta muy simple de aplicar incluso con conocimientos básicos. La pega, que solo funciona en 8 bits y que lógicamente no es tan versátil como otros métodos. Pero en muchos casos, «da el pego», y evidentemente sirve tanto para adelgazar a novias, parientas y amistades, como para engordar a la suegra, el jefe y resto de indeseables.

De todos modos, ojo porque en el caso de nuestros seres presuntamente queridos, fácilmente puede salirnos el tiro por la culata: es posible que la otra persona, en vez de darnos las gracias por poner nuestros conocimientos Photoshoperos al servicio de su mejorable silueta, interprete la desesferización como una forma rebuscada de llamarla «foca monje». En tal caso, hay que reaccionar rápidamente y explicar que la cámara engorda (sobre todo si te la comes con mayonesa) y que nuestra maniobra no es más que un ajuste de rutina cuyo fin no es otro que permitir que la belleza natural de la modelo brille con todo su esplendor real. Bromas aparte, es cierto que en casos como el del ejemplo del vídeo (fotos muy frontales) sí se produce un cierto efecto de aplanamiento/ensanchamiento, motivo por el cual es habitual hacer que la gente se ponga un poco de lado cuando se les hace un retrato. Solo en la foto del DNI o del carné de conducir nos obligan a ponernos de frente, para humillarnos.

En fin, dicho esto y formuladas las advertencias de rigor, solo me queda decir… ¡a desesferizar (o esferizar) horizontalmente, amigos!


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