Dicen que tiempo pasado siempre fue mejor. Bueno, a mí me gusta decir que todo tiempo pasado siempre fue anterior, pero no nos engañemos, corren malos tiempos para el ciudadano de a pie. Es por eso que, en estos tiempos de crisis, más de uno querría viajar al pasado, a épocas más felices, y olvidarse de primas de riesgo, Bankias, euros y paro. Pero ello comportaría infinidad de problemas: por ejemplo, si viajásemos a los años ochenta, no tendríamos Internet para ver fotos de chicas en bikini mientras fingimos trabajar en la oficina, y encima volverían a estar de moda las hombreras, las camisas hawaianas y los peinados laquificados de cartón piedra. Tanto horror estético difícilmente nos compensaría la huida de la crisis, creo yo. Lo ideal sería hacerlo al revés, es decir: «clonar» selectivamente lo que nos interese del pasado. Por ejemplo, que con un par de clics del ratón, nuestra libreta de ahorros reflejase el jugoso saldo de nuestra cuenta bancaria pre-crisis (quien haya tenido alguna vez un jugoso saldo, claro). O emplear este mismo sistema para restituir la figura de la parienta o «pariento» al estado en que se encontraba el día de la boda, sin tener que volver a conocer a la suegra por primera vez. Incluso podríamos cambiar las cifras del precio de la gasolina por el importe que figuraba en el mismo cartel hace una década. ¡Las posibilidades son ilimitadas!
En definitiva, les estoy hablando de algo así como la máquina del tiempo de los perezosos, o de los listos: ¿para qué viajar al pasado, si podemos hacer que el pasado viaje hasta nosotros? Pues muy bien, ladies and gents: les presento al pincel de historia, una herramienta más mágica que la varita mágica y con más sentido del tiempo que la paleta historia. Un portento, un prodigio, un capricho de la naturaleza. La repera limonera, vamos. Pero, por encima de todo, la excusa perfecta para poder, por fin, utilizar un degradado de arco iris. A continuación, unos segundos musicales… digo, un vídeo explicativo donde se entenderá perfectamente de qué estoy hablando.
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