[dropcap]M[/dropcap]e sorprendió el apoyo que recibí a través de los comentarios tras mi última entrada a finales de mayo. Es decir, ya me imagino que lo que hago (los tutoriales, etc.) tiene su valor, pero la forma en que me lo transmitisteis me dio otra perspectiva. Muchas gracias, de verdad. Por otro lado, debo decir que aunque esta «decisión forzada» había sido largamente meditada (y aplazada tanto como pude), una vez la publiqué en el blog fue más duro de lo esperado. Fue la constatación, la evidencia, de cómo los malditos pisos turísticos se están comiendo mi vida y mi salud. Sé que no todos entendéis exactamente qué es lo que me está ocurriendo, especialmente si no vivís en Barcelona. E incluso aunque conozcáis el problema, tendría que explicar las peculiaridades del caso concreto que me ha tocado vivir, pero -al menos por ahora- prefiero no dar muchos datos aquí. Para quien no lo entienda y para simplificarlo, me veo en una situación tipo mobbing inmobiliario, en la que te hacen la vida imposible en tu propia casa para que te agotes y te vayas (cosa que en mi situación económica no me es posible), o acabe con tu salud y desaparezcas del planeta.
El asunto es que a raíz de todo esto, me he sentido muy frustrado, rabioso y revuelto, y he vuelto a buscar formas de continuar como antes, pero lógicamente he llegado a la misma conclusión: me es imposible mantener el ritmo y tipo de contenidos que he estado publicando hasta ahora si no cambia algo, pues yo estoy física y mentalmente deshecho. Bueno, debo decir que sí ha cambiado algo – me consta que el nuevo equipo que está en el Ayuntamiento está tomando medidas que el anterior alcalde y sus amigos no quisieron aplicar. Esto ni mucho menos resuelve el problema, pero sí da alguna esperanza más. Por otro lado, los profesionales médicos que tratan a mi familia por los estragos en nuestra salud causados por esta actividad, me han aconsejado hacer lo posible por seguir con mis proyectos, en este caso con la página, ni que sea a un nivel mínimo. Me tomo muy en serio sus consejos porque paso por una situación personal «complicada».
Por todo lo anterior, voy a optar por algo que inicialmente descarté: seguir publicando lo que pueda, cuando pueda, mientras pueda. El motivo por el que descarté esta opción, y sigue sin gustarme, es que ni siquiera sé si voy a poder, pues como ya expliqué, me las están haciendo pasar canutas, y si realmente consigo publicar algo, me temo que solo serán entradas de texto de tipo variado; trucos, atajos, reflexiones, enlaces de interés… Acostumbrado a poner principalmente vídeos, no acabo de ver claro esto, y temo que este plan termine convirtiendo la página en una mezcolanza absurda de cosas con poco sentido. Que acabe sin saber ni lo que hago, ni para qué lo hago.
Así que no sé cómo irá esto, de hecho llevo una semana con miedo a publicar estas líneas, no vaya a ser que al final no ponga nada de nada. O al contrario, igual acabo poniendo más cosas de las que pensaba, y luego de repente un buen día (o mejor dicho, un mal día) sufro el empeoramiento definitivo y dejo de poner cosas. No lo sé, ya lo veremos en función de los altibajos que me provoquen los pisos turísticos así como todas las gestiones médicas, legales y administrativas que estoy teniendo que hacer, que me consumen una gran cantidad de tiempo y que me hacen aún más difícil desconectar de esta pesadilla. En todo caso, aunque este problema va a continuar, haré lo posible por no mencionarlo más aquí, pues no me gusta mezclar temas personales con temas de la página; en este caso lo he hecho para que la gente que tiene la amabilidad de seguir mis publicaciones estuviera un poco al corriente de lo que está pasando, no porque crea que mis glorias o mis miserias son de interés para el mundo mundial.
Bien, pues eso es todo. No sé qué va a pasar, pero se hará lo que se pueda. Gracias por estar ahí y por vuestro apoyo y afecto – sin él, no estaría escribiendo esto (ya de antemano, agradezco del primer al último comentario – aunque no conteste, los leo y agradezco todos). Hasta pronto, espero.

