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Lightroom CC versus Capture One Pro: ¿Cuál es mejor?

Cartel de YouTube

[dropcap]E[/dropcap]s muy posible que alguna vez os hayáis preguntado qué alternativas a Lightroom existen, y hayáis topado con Capture One Pro, entre otras posibilidades. En este vídeo analizo los «encantos» con los que este revelador podría tentar a un usuario de Lightroom, así como los motivos por los que podríamos resistirnos a estos. Por cierto, quien quiera descargar la versión de prueba de 30 días, puede hacerlo desde aquí (disponible para Windows y Mac).

No obstante, como de costumbre, es más lo que querría contar que lo que he podido meter en el vídeo, así que me gustaría complementarlo con alguna explicación más, y de paso resumir la estructura general de mi «exposición» para que sea más fácil localizar cada parte cronológicamente.

Resumen del vídeo

Antes de nada, quiero señalar que aunque en el vídeo comparo Lightroom y Capture One de igual a igual, el punto de vista no es totalmente equidistante: planteo esta comparación desde la perspectiva de un usuario de Lightroom que quiera saber qué ganaría, y a qué estaría renunciando, si diera el salto al programa de Phase One. No me he entretenido en mencionar cosas que aunque tengan diferencias, considero razonablemente equivalentes, como los procesos de importación/exportación. Por otro lado, aunque pueda haber críticas para ambos programas,  la intención primordial es constructiva: que un usuario de Lightroom con curiosidad por Capture One pueda hacerse una idea de lo que hay «al otro lado». Para ello, planteo las siguientes cuestiones, que aquí resumo en forma de listado, detallando el nombre de cada apartado y el minuto/segundo correspondientes en el vídeo (clic para desplegar):

[accordion][accordion_item title=»A favor de Capture One (o en contra de Lightroom):»]

1 Mayor fluidez agilidad (01:30)
2 Interfaz moderna y personalizable (02:46)
3 Zoom más fluido (03:52)
4 Catálogo o sesiones (04:22)
5 Vista previa presets (04:54)
6 Exportación CMYK (05:37)
7 Medidores de color (05:58)
8 Ajuste de niveles (06:32)
9 Curvas ágiles y modo Luma (07:04)
10 Editor de color avanzado (08:52)
11 Máscaras a partir de colores (10:55)
12 Curvas como ajuste local (12:22)
13 Edición de máscaras (14:02)
14 Enfoque (16:15)
15 Tethering (17:32)[/accordion_item][/accordion]

[accordion][accordion_item title=»A favor de Lightroom CC (o en contra de Capture One):»]

1 Programa multifunción (18:22)
2 Conexión perfecta con Photoshop a través de Camera Raw (19:06)
3 Metadatos, filtrado, gestión, etc. (19:45)
4 Geoposicionamiento (módulo Mapa) (21:14)
5 Revelado básico intuitivo (21:48)
6 División en 8 rangos de color (22:48)
7 Reducción de aberraciones cromáticas más precisa (23:08)
8 Mejor control de viñeteo en LR, más tipos de grano en C1 (24:00)
9 Máscara automática sin límites (25:00)
10 Gestión del color completa (25:45)
11 Gestión conjunta raw + jpeg (27:47)
12 Compatibilidad con archivos de vídeo (28:43)
13 Panel de historia (29:06)
14 Precio y material formativo (29:43)
Conclusiones (30:45)[/accordion_item][/accordion]

Aun así, hay bastantes cosas más que me gustaría comentar sobre ambos programas. A continuación detallaré las que me parecen más relevantes.

Otros aspectos a tener en cuenta

• Traducción

Aunque en el vídeo uso ambos programas en inglés, Capture One Pro cuenta con traducción al español (se puede cambiar el idioma desde las preferencias). Ahora bien, no respondo de la calidad de esta traducción: la última vez que probé C1 en español (hace un par de años) creo recordar que detecté pifias de traducción a la altura de las perpetradas en Lightroom, así que desde entonces siempre que lo he probado he usado la versión en inglés.

• Importar catálogos de Lightroom en Capture One

Es posible importar nuestro catálogo de Lightroom a Capture One: conservaremos la estructura y referencia de los archivos, así como las colecciones normales. Los metadatos tipo palabras clave y similares se mantendrán en general, pero los ajustes de revelado ya son otro asunto: solo se conserva recorte/rotación, exposición, contraste y saturación, cosa lógica pues al fin y al cabo cada programa tiene un motor totalmente diferente. Una última cosa a tener en cuenta: Capture One no admite la importación de archivos PSD.

Pantalla de aviso de C1 previa a la importación de un catálogo de LR

• Equilibrio de color (Color Balance) en Capture One Pro

Otro de los ajustes que diferencian Capture One Pro de Lightroom y que no he comentado en el vídeo es un panel con controles para ajustar el color (tono, saturación y luminosidad) en sombras, tonos medios y luces. Como otras herramientas del programa, el panel que la controla va acompañado de sus correspondientes preajustes (trae varios por defecto, pero también podemos crear los nuestros). Incluyo a continuación una captura de esta herramienta:

 

• Enfoque

En el vídeo, destaco como ventaja de Capture One el enfoque (técnicamente, acutancia). Sin embargo, el enfoque es, en realidad, un punto fuerte de ambos programas – no he podido explicarlo en el vídeo porque en la parte de LR me ha faltado tiempo, así que intentaré explicarlo aquí por si alguien está interesado.

En Capture One, como puede verse en el vídeo, disponemos de máscara de foco y también de una especie de lupa (similar a la que existe en Bridge) que, a modo de cuentahílos, nos permite inspeccionar el detalle de las imágenes sin tener que ampliarlas. En cuanto al enfoque propiamente dicho, veamos una comparativa entre los resultados de Lightroom y Capture One para una zona con textura (de un archivo raw), empleando los ajustes por defecto y ampliando al 200% para distinguir mejor lo que está ocurriendo en cada caso:

A la vista de esto, cabría pensar que el enfoque de LR es peor, pero hay que tener presente que Lightroom es un programa muy prudente cuando se trata de enfoque: sus ajustes por defecto son muy moderados, en parte porque como luego comentaré, no aplica (por defecto) reducción alguna de ruido de luminancia, a diferencia de C1, que sí lo hace y puede permitirse aplicar un enfoque más fuerte sin miedo a destacar tanto el ruido. Por otro lado, se trata de un enfoque de captura que, como ya expliqué en una entrada reciente sobre estos temas, solo intenta recuperar el detalle que suele perderse en las capturas digitales por el filtro del sensor y el procesado de interpolación (demosaicing). Es decir, no trata de obtener una imagen super-enfocada de buen principio.

Esto tampoco significa que C1 haga mal al enfocar más: simplemente implica que si queremos hacer valoraciones, debemos mirar las imágenes con otros ojos, ser críticos y experimentar para ir más allá de los ajustes predeterminados. El enfoque/acutancia, lo he dicho muchas veces, es terreno resbaladizo a la hora de hacer comparaciones, por lo que hay que andarse con bastante cuidado al hacer estas valoraciones.

La imagen anterior, como dije, muestra los ajustes por defecto de acuerdo a la filosofía de cada aplicación. Tras manipular estos ajustes en cada programa, obtenemos este resultado:

Ahora, en cambio, la imagen de C1 parece un pastiche (tiene contornos algo más contrastados, pero no tanta definición) mientras que la de LR es una oda al detalle microscópico. Aquí LR se ve beneficiado por la naturaleza de sus algoritmos de enfoque, que tienden a inventarse algo de detalle, lo cual le favorece en comparativas de este tipo (zonas de mucha textura que no siga un patrón específico). Por otro lado, interviene un factor tremendamente importante cuando hablamos de enfoque digital: la reducción de ruido. En este caso, está jugando en contra de Capture One, dado que este programa aplica por defecto una reducción de ruido de luminancia significativa, mientras que LR no aplica ninguna. En general, esto redunda en un enfoque más «limpio» y agradable en Capture One, pero que en casos como este puede verse falto de detalle, si bien uno no se da cuenta hasta que lo compara con otra imagen (de nuevo, me remito a lo que dije más arriba: las apariencias engañan).

Si con el afán de igualar aún más los resultados le quitamos algo de detalle a LR, y en C1 hacemos lo contrario (quitándole reducción de ruido para recuperar textura original) obtenemos esto:

Todavía existe cierta diferencia, pero teniendo en cuenta que es una ampliación al 200%, y que todavía podríamos seguir ajustando, no me parece una diferencia tan relevante por sí misma como para decantarnos por un programa u otro.

Para terminar, añado una comparativa que, aunque es super-chusca y poco rigurosa (no deberían sacarse grandes conclusiones de ella), tiene cierto valor ilustrativo: si aplicamos los valores de enfoque al máximo, a lo bestia (LR: cantidad, radio y detalle a tope, y máscara a cero; C1: cantidad y radio a tope, y umbral a cero) y sin reducir el ruido de luminancia, este es el resultado que obtenemos. Fijaos en el excesivo detalle que Lightroom genera en zonas lisas como el cielo, y los mayores halos de Capture One en zonas como el árbol de la derecha:

(Clic para ampliar)

La conclusión que yo querría que sacase la gente de esto no es que LR sea mejor o peor que C1 en cuanto a enfoque, sino que uno no puede dejarse llevar por la primera impresión con estas cosas y sacar conclusiones espurias. Al final, los dos enfoques llevan a resultados similares por vías distintas, si bien reconozco que el de LR es un poco más difícil de aprender y aplicar correctamente (a cambio, permite un control más fino), mientras que el de C1 es muy efectivo sin tener que darle tantas vueltas. En todo caso, ambos me parecen muy buenos.

Donde  Capture One sí que gana, como en los otros apartados, es en rendimiento y rapidez: los cambios en el detalle se visualizan prácticamente en tiempo real. En el caso concreto de la reducción de ruido, Lightroom se resiente y funciona con cierto retraso.

• Revelado por defecto

Otro tanto ocurre con el tema del revelado predeterminado. Es un lugar común en charlas fotográficas atribuir a C1 una mejor interpretación de los colores (sobre todo de las pieles) y un resultado general más atractivo. Podría hacer un análisis similar al anterior, pero os cuento mis impresiones al respecto y quien quiera, que se las crea: es verdad que Capture One crea una representación de los raw más atractiva que la de Lightroom, pero esto se debe en buena parte a que, por defecto, satura y contrasta más las fotos, además de aplicar una mayor reducción de ruido que a su vez le permite enfocar más. Yo, en general, prefiero un punto de partida más «plano» con tal de hacerme mejor idea de lo que hay, y trabajar a partir de ahí, aunque también debo reconocer que C1 me ha hecho replantearme si esto es siempre la mejor opción. De todas formas, no quiero profundizar mucho en esto porque hay un factor extra: la cámara. Es posible que con mis raws Canon y Panasonic no vea mejora real alguna, y en cambio usuarios de otras marcas sí encuentren ventajas. Esto podría jugar a favor (o en contra) de uno u otro programa en función de la marca de nuestro equipo.

• Balance de blancos para tono de piel

Otra opción interesante de C1 que no he comentado en el vídeo es la pestaña «Tono de piel» del ajuste de balance de blancos. Esta herramienta nos permite señalar el tono de piel de la imagen e indicar el tono aproximado de piel de la persona en un selector desplegable. De este modo, en vez de ajustar el balance de blancos para la neutralidad de un punto gris, se da prioridad a una representación precisa de dicho tono de piel y se ajusta la corrección de temperatura y matiz de acuerdo a ello.

• Catálogos compartidos en Capture One Pro

Con Capture One Pro es posible compartir un catálogo, es decir, que varias personas trabajen a la vez en un mismo catálogo. Yo no le sacaría partido a esto y de hecho nunca lo he probado, pero imagino que en ciertos entornos de trabajo puede ser de gran utilidad.

Conclusiones

Como he descrito en las conclusiones del vídeo, quienes estén preocupados principalmente por la versatilidad y calidad del revelado raw, posiblemente encuentren en Capture One una solución más eficaz que la que ofrece Lightroom. Características como el editor de color, o la posibilidad de crear una máscara a partir de dichas selecciones y manipularla con curvas, me parecen excepcionales, por no hablar de la mejor interfaz y rendimiento general. Pero en mi caso personal, hoy por hoy, sigo prefiriendo el uso de Lightroom, principalmente porque ofrece más opciones para etiquetar, geoposicionar, filtrar, etc., y porque tiene la gran ventaja de trabajar con el motor de revelado de Camera Raw. Eso por no mencionar que cambiar a Capture One significaría convertir mi catálogo a otro formato, perder cientos de ajustes de revelado, echar por la borda mucho dinero y horas invertidas en formarme a fondo en Lightroom y encima, apoquinar más pasta. Además de eso, Capture One me plantea dos problemas más concretos: por un lado, me molesta no poder utilizar la máscara automática con tiffs o dng’s con pérdida, pero sobre todo, me preocupa que (al menos aparentemente) no represente correctamente perfiles de color más amplios que sRGB en archivos TIFF. Han pasado un par de días desde que grabé el vídeo, y sigo sin haber recibido respuesta del soporte de Phase One sobre este tema, aunque creo que la respuesta oficial de Phase One (por lo que he leído en su página) es que su programa proporciona los mejores resultados con archivos raw; lo que pueda pasar con otros formatos de archivo, por tanto, parece que es secundario para ellos.

Otro ejemplo de la versatilidad de C1: miniaturas en vertical, idóneo si trabajamos con una sesión de fotos donde la orientación sea predominantemente de retrato, o con los monitores más modernos, de proporción 16:9 (más panorámicos).

Sin embargo, y pese a mi preferencia por el software de Adobe, no puedo terminar sin decir que cada vez que pruebo Capture One, volver a usar Lightroom es como viajar en el tiempo – al pasado, claro. Con el paso del tiempo, Photoshop y otros programas que utilizo han ido actualizando su apariencia e interfaz, los sistemas operativos han evolucionado en su estética y capacidades, los servicios web más populares han hecho lo propio… pero Lightroom parece la puerta de Alcalá (ahí está, ahí está, viendo pasar el tiempo). Y lo peor es que mientras programas como Capture One añaden curvas en modo luminosidad o permiten crear máscaras a partir de selecciones de color, en Lightroom se entretienen en incorporar etiquetado de personas o fotolibros capados. Mientras Capture One amplía el alcance de sus ajustes locales, en Lightroom se dedican a convertir la pantalla de importación en un juguete de Fisher Price. Y mientras Capture One progresa -lentamente, pero progresa- en el apartado de palabras clave y metadatos, a alguien de Adobe se le ocurrió que lo mejor sería grabar un vídeo de bienvenida que más bien parece «de despedida» para los usuarios avanzados. Del rendimiento mejor ni hablamos.

En fin, cada cual sabrá qué le conviene más según su forma de trabajar y sus preferencias, pues ya veis que cada programa tiene sus cosas, pero incluso aunque -como yo- prefiráis seguir con Lightroom, no creo que sea mala idea ir probando otros programas, porque si el plan para convertir Lightroom en un programa para usuarios novatos y aficionados ocasionales sigue adelante, quizá en cosa de un año o poco más tengamos que tomar una decisión. Ojalá no.

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