[dropcap]H[/dropcap]ace unos días tuvimos actualizaciones para nuestros programas favoritos, pero básicamente se trata de lo de siempre: compatibilidad con nuevos formatos raw, nuevos perfiles de lente y corrección de errores. Aun así, quería comentar algunos detalles:
Photoshop CC versión 21.2.2
La única información que he encontrado es que se han corregido estos errores. Yo personalmente no los sufría, pero sí recuerdo que alguien me comentó que no podía duplicar capas arrastrando desde un documento hacia la pestaña de otro documento. Bueno, pues ya está resuelto.
Por desgracia, el fallo que provoca que las miniaturas aparezcan como «mini-miniaturas» en ciertas circunstancias sigue sin resolverse (aquí el hilo oficial del asunto). Yo sufro este problema y es un incordio de muchísimo cuidado – no entiendo a qué narices esperan para resolverlo. Será un problema del primer mundo, sin duda, pero… ¡qué irritante es no ver ni un pijo en las miniaturas! En fin, cruzo los dedos y a esperar a la 21.2.3 o la 21.3 o la 21.2.2.1 o lo que se les ocurra sacar.
Camera Raw 12.4
Este es un buen ejemplo de casos donde callan como putas (con perdón), y no explican cambios que han hecho. O por lo menos yo no he sido capaz de encontrar información al respecto.
En este caso, la información sobre los cambios, al menos a estas horas, solo está publicada en inglés aquí, pero es muy escasa: dicen que han añadido nuevos formatos raw, nuevos perfiles de lente, y que han corregido «diversos problemas». Pero no hacen mención de algo que me ha hecho notar un seguidor del canal, Pedro de Miguel, a quien debo dar crédito por este curioso hallazgo que paso a explicar.
Resulta que, tradicionalmente, los botones de «Abrir imagen» (para abrir la imagen en Photoshop), «Cancelar» (para salir sin guardar nada) y «Hecho» (para guardar metadatos de revelado y cerrar Camera Raw) aparecían en el siguiente orden en la interfaz tradicional de Camera Raw, en la parte inferior derecha:
Pues bien, al publicarse la versión 12.3, que cambiaba radicalmente la interfaz (aquí hablé del tema), sin decir ni pío cambiaron el orden de estos botones, de modo que pasaron a aparecer así:
Es decir, pasamos de Abrir imagen / Cancelar / Hecho a Cancelar / Hecho / Abrir (imagen). Yo notaba algo raro porque, por aquello de la «memoria muscular» (el hábito ya inconsciente de hacer ciertos gestos), cuando quería abrir la imagen o cancelar, me daba la impresión de que la mano se me iba donde no era, pero pensaba que era torpeza mía. Hasta que el citado usuario me hizo notar que realmente habían cambiado la posición de los botones. Lo comprobé comparando con vídeos que tenía grabados con la interfaz antigua (ya que si no, tras actualizar no había forma de comparar) y, efectivamente, con el cambio de interfaz de la versión 12.3 habían aprovechado para liar el orden de estos botones sin un motivo claro (o yo al menos no vi ninguna explicación). Además, creo que por lógica, lo más estándar en estos casos es que esté primero la opción tipo «Aceptar«, «Ok«, «Aplicar«, etc., y luego esté «Cancelar» (y ya en tercer o cuarto lugar, si se tercia, otras opciones como en este caso «Hecho«.
Pues bueno, resulta que publican la versión 12.4, y adivinen cómo aparecen ahora estos botones:
¡Oh la la! ¡Pero qué ha pasado! ¡Los botones mágicamente han vuelto al orden original y primigenio!
Lo interesante es que no he sabido encontrar una explicación en ninguna parte, lo cual me hace suponer, casi con total certeza, que esto ha sido cosa de Sharad Mangalick. Para quien no lo sepa, no está de más un recordatorio: Sharad Mangalick es un tipo que (des)gobierna el equipo de desarrollo de Lightroom, pero ello no le impide meter también sus sucias zarpas en Camera Raw. Su afición (hace años, cuando empecé a calarlo) era borrar mis mensajes en el blog oficial de Lightroom cuando él lo dirigía con puño de hierro. ¿Por qué borraba mis comentarios? Ni idea. Mi suposición es que siente una profunda animadversión hacia mí y muchas más gente, un odio que a estas alturas ya es mutuo, porque he podido comprobar en otras ocasiones que cada vez que los de Adobe hacen alguna trastada, Mangalick está detrás. Sin ir más lejos, el «Chalao» Mangalick es una de las mentes pensantes detrás de la «fantástica» idea de dejar semi-abandonado Lightroom Classic, e invertir todo el esfuerzo de desarrollo en el «nuevo» Lightroom en la nube, un juguete tecnológico que, a mi juicio, era y es totalmente innecesario, y solo ha servido para que un programa tan fabuloso como Lightroom Classic se quede en la estacada virtual.
Por último, otro cambio que no sé si estaba en la versión 12.3, pero sí en la 12.4, es que yo estoy convencido de que, antaño, era posible cerrar la ventana de Camera Raw pulsando la tecla Escape. Era como pulsar «Cancelar«. Sin embargo, la tecla «Esc» ya no hace nada en esta versión. Muy posiblemente se trate de otra «gracia» del Mangalick.
Pero bueno, por terminar este apartado y resumir: en este Camera Raw 12.4 no cambia nada importante, salvo que se recupera el orden original (y hasta diría que lógico) de los botones de la parte inferior derecha.
Lightroom Classic 9.4
Según podemos leer aquí, no se ha introducido cambio alguno salvo los de rutina: nuevos formatos raw, nuevos perfiles de lente y fallos corregidos:
¿Y cuáles son esas «correcciones de errores»? Las encontraremos en el siguiente enlace: errores corregidos en Lightroom Classic 9.4.
De esos errores corregidos, me llama muchísimo la atención el primero: «Los ajustes de revelado que se aplican a TIFF desaparecen después de editar el original.«. ¡¡La virgen!! Déjenme explicar: el enlace que describe el fallo tiene 4 años, pero realmente es algo que, si no me falla la memoria, ocurre desde siempre. El problema es (o era) el siguiente:
- Editas un raw en Lightroom Classic, y lo mandas a Photoshop. Haces tus ajustes, clonados, color grading o lo que sea, y guardas por ejemplo en TIFF
- Con el TIFF de vuelta en Lightroom Classic, le aplicas algunos ajustes finales (yo qué sé: por ejemplo, contraste y viñeteo), y entonces decides cambiar algo de lo que hiciste en Photoshop, así que haces «Editar original» – haces tus cambios en Photoshop, y guardas de nuevo el TIFF sobrescribiendo el original.
- Y, oh sorpresa, cuando vuelves a Lightroom, resulta que los ajustes que aplicaste en el segundo paso (el contraste y viñeteo, siguiendo el ejemplo) han desaparecido, pero paradójicamente, siguen apareciendo en el panel «Historia» de Lightroom. De hecho, no hay más que hacer clic en el último paso de ese panel, para que se vuelvan a aplicar los ajustes desaparecidos.
Explicado así es un lío, pero el resumen es que cuando re-editabas algo en Photoshop, los ajustes aplicados en Lightroom se eliminaban, aunque se podían recuperar fácilmente. Yo ya me había tomado como funcionamiento normal de Lightroom tener que ir cada puñetera vez al panel Historia y hacer clic en el último estado para recuperar esos ajustes.
Bueno, pues ahora, «solo» 4 años después de que les informasen de algo que realmente lleva más de 10 años ocurriendo, POR FIN lo han resuelto. Lo he probado y me parece increíble que ya no ocurra. Yo entiendo que no corrijan los fallos de un día para otro, pero lo de Lightroom Classic es de traca. Hay muchos fallos de este calado que llevan literalmente años y años esperando a que los arreglen. Lo que no sé es si no los arreglan por dejadez, o porque no tienen recursos (personal) para ello.
Por último, decir que, por supuesto, en la versión de Lightroom Classic 9.4 siguen sin arreglar el dichoso fallo del módulo Mapa que comenté en esta entrada de hace ya ¡un año! Pero bueno, para los fallos de Lightroom Classic, un año no es nada. Con suerte arreglan los fallos en un plazo de 3-5 años en promedio.
Lightroom en la nube (aplicación móvil)
Ya sabéis que no suelo hablar de la versión «nubosa» de Lightroom porque no la uso para nada, pues me parece innecesaria, no quiero tener todas mis fotos en los servidores adobitas (ya he hablado del tema otras veces, así que no me repetiré), y en todo caso, es incompatible con mi flujo de trabajo y creo que con el de cualquier persona que use Photoshop y genere archivos de gran tamaño, ni que sea provisionalmente. Pues bien, resulta que en la última actualización de la versión para tabletas/móviles de este Lightroom, la aplicación fulminó fotos pendientes de sincronizar, así como presets, en los dispositivos apple de miles de usuarios según se explica en dpreview en este artículo.
Adobe se ha limitado a hacer una especie de comunicado oficial pidiendo disculpas y punto, ya que lo borrado es irrecuperable por la propia naturaleza de la aplicación (lo que vale es la nube, no lo que tú tuvieras en tu dispositivo). Esto ya es lo que faltaba – encima de que este invento no era necesario, ¡ahora resulta que hasta se te puede cargar las fotos y los presets! Y te dicen que «se siente» y punto. Una maravilla oigan. Sobra decir que esto huele a Mangalick que tira de espaldas: este tipo se pasa el día haciendo el mal, y con esto ha hecho una jugada bien guapa a los santos y santas que tuvieron la buena fe de subirse al carro de su invento del tebeo. Así les paga su ingenua confianza.
Como anécdota añadida, o lo he entendido mal (que también podría ser, porque voy estando senil), o creo que los de dpreview.com también patinan un poco, porque al final de su artículo recomiendan como precaución guardar siempre los metadatos en archivos xmp, como si esto solucionara algo. Para empezar, existe el consenso generalizado de que esto no es buena práctica (si se hace de forma generalizada), pero es que en todo caso, es algo que (al menos que yo sepa) no se puede hacer con esta versión de Lightroom (la de la nube) porque, precisamente, se trata de guardarlo todo en los servidores de Adobe. Y lo más importante: aunque pudieras guardar los xmp, y aunque tuvieras los xmp de estas fotos borradas, no te serviría absolutamente de nada: no vas a poder recuperar la foto original por tener el sidecar xmp, si lo que te falta es ese archivo original. Pero bueno, aquí cada loco con su tema.
Y con esto llegamos al final de otro post sobre actualizaciones. En este caso, como ya hemos visto, realmente no hay ninguna novedad destacable, pero a lo tonto, hemos echado un rato y hemos sido prevenidos, una vez más, contra los dañinos y muy perjudiciales actos del tal Mangalick. Yo te maldigo, diablo…
Gracias por su atención como siempre.

