[dropcap]E[/dropcap]n esta entrada y vídeo veremos una novedad recientemente anunciada por parte de los adobitas en este vídeo: la próxima versión de Lightroom Classic, que debería publicarse el 26 de octubre, renovará por completo el apartado de máscaras/selecciones. Esta novedad también se incorporará en Camera Raw y en el Lightroom «postizo» (la versión simplificada que solo permite trabajar con fotos en la nube), pero yo me voy a referir únicamente al caso de Lightroom Classic (si en algún momento digo «Lightroom» a secas, realmente me estoy refiriendo a «Lightroom Classic«).
Si bien esta novedad se dio a conocer el 28 de septiembre, y yo me hice rápidamente eco de ella en twitter y facebook, no he podido escribir esta entrada ni grabar este vídeo hasta hoy porque me han surgido múltiples complicaciones, incluida una avería en la conexión de fibra que me ha retrasado con todo. Nos os explicaré mi vida, pero en fin, que esto tenía que estar hecho hace ya una semana, y llego con tanto retraso, que un poco más y ya se me junta con la publicación de las novedades (he dedicado la primera parte del vídeo a resumir todo esto).
Justificación previa de mi rollo patatero
Antes de ir al tema, quiero dejar claro que en el vídeo (y en esta entrada) voy más allá de la mera descripción de la novedad, y trato de analizarla con una perspectiva más amplia, por dos razones básicas. La primera es que, como friki de Photoshop/Lightroom, confieso que me entusiasmo con esta clase de novedades. Evidentemente, lo que importa es el producto final, la foto procesada, y estos programas al fin y al cabo son solo un medio para un fin… pero la verdad es que se disfruta utilizándolos, pues también son parte de la fase creativa, y de ahí que cualquier novedad, especialmente si es una mejora, me apasione y me haga ponerme en plan «emocionado«.
La segunda razón para analizar esto un poco más a fondo es que es algo más que una simple novedad. Es decir: sí, lo fundamental es que tendremos nuevas opciones para crear selecciones – concretamente, podremos seleccionar el sujeto principal de la foto o el cielo de forma automática (empleando la misma IA que tenemos en Photoshop). Pero la cosa va mucho más allá, porque estas novedades van englobadas en un cambio más amplio que supone un «reset» total al extraño sistema de máscaras de Lightroom, un sistema mal diseñado que hemos tenido que soportar durante al menos 8 años, y que parece que por fin toca a su fin. Pero para entender todo esto, necesito explicar primero cómo abordan todos los programas que conozco el tema de las máscaras, luego explicar cómo lo ha gestionado Lightroom Classic hasta ahora, y finalmente, describir esta inminente novedad basándome en lo que ha hecho público Adobe.
Las máscaras en la mayoría de programas de edición de imágenes
Como todos o casi todos sabréis, las máscaras son una forma de limitar qué parte de una capa es visible. Aunque es posible usar máscaras para aislar elementos de una imagen y crear fotomontajes, a efectos de esta entrada solo me referiré a máscaras de capas de ajuste. Es decir, máscaras que limitan a ciertas zonas la aplicación de ajustes de luz, color, etc. (en contraposición a la aplicación de ajustes de forma global a toda la imagen, sin distinción de zonas).
Por poner un ejemplo: si tenemos un retrato de alguien, es posible que primero apliquemos ajustes globales a la imagen para darle más luz, tal vez levantar u oscurecer las sombras, etc. Pero luego querremos trabajar aisladamente con diferentes zonas: iluminar ojeras, matizar el color de los labios, suavizar la piel del rostro, definir detalles de la ropa o joyas… y ahí es donde entran en acción las máscaras, que trabajan en combinación con esos ajustes. Estos ajustes selectivos están separados en otro nivel de edición que se suele llamar «capa de ajuste» y que va vinculada a esa máscara que le indica dónde deben aplicarse los ajustes de cada capa.
Algunos ejemplos:
- En Luminar 4, cuando creamos una capa de ajuste, dicha capa lleva asociada una máscara. Para indicar a qué zonas debe afectar dicha máscara, pintamos en ella con las herramientas que nos ofrece el programa: pincel, filtro graduado o radial.
- En Exposure la cosa funciona igual, con la diferencia de que lo que hagamos con cada tipo de herramienta es reeditable (por ejemplo, si hemos usado un degradado, siempre estamos a tiempo de extenderlo o contraerlo, cambiarlo de sitio, etc.).
- Photoshop es un caso más complejo, ya que previamente a pintar en la máscara, podemos crear selecciones a partir de polígonos, rangos de luminosidad o color, reconocimiento automático de objetos, trazados vectoriales… pero en esencia, el proceso es el mismo si hablamos de capas de ajuste: tienen una máscara que va acumulando la aplicación de las distintas herramientas.
Podría seguir con más ejemplos, incluido Capture One, pero el mecanismo es siempre el mismo: creamos capas de ajuste por encima de la imagen principal, y a partir de ahí, usamos distintas herramientas para matizar el alcance de esta máscara de capa.
Lightroom, o empezar la casa por el tejado
Lightroom siempre ha sido un programa muy peculiar, que combina cosas geniales con carencias importantes, grandes ideas con pésimas implementaciones, multitud de posibilidades (flexibilidad) con una personalización nula (rigidez) y, en resumen, incoherencias o apaños difíciles de entender.
Una de esas cosas difíciles de entender apareció con Lightroom 2, en el año 2008 (y en su equivalente en Camera Raw). He tenido que consultarlo vía google porque de memoria no lo recordaba. Hasta aquel entonces, Lightroom solo ofrecía ajustes globales, pero a partir de esta segunda versión, disponíamos de ajustes locales, es decir, podíamos aplicar los ajustes (bueno, algunos ajustes) de forma selectiva, empleando para ello las entonces nuevas herramientas de filtro degradado y pincel de ajuste.
Sin embargo, esto no eran capas de ajuste con máscara, sino un «invento». En otros programas, definimos los ajustes/máscara, y luego pintamos en la máscara con las herramientas a nuestra disposición. Sin embargo, en Lightroom la filosofía fue exactamente la contraria, gracias a lo cual tenemos que elegir primero una herramienta (sin tener aún ni máscara ni ajustes) y, a partir de ahí, podemos crear la máscara pintando con lo que sea (degradados o pincel). El problema es que esto deja la máscara «condenada», es decir, incomunicada de cualquier otro ajuste local que pudiésemos aplicar.
Eso por no mencionar que opciones tan potentes como la selección por luminosidad o color está también sometida jerárquicamente al uso previo de los degradados o el pincel, o que los ajustes locales no permiten aplicar todos los ajustes disponibles en Lightroom, sino únicamente un subconjunto de estos.
La gran novedad que se avecina
De acuerdo al fantasbuloso vídeo publicado por Adobe, así como esta publicación en el blog de Camera Raw, la versión que se publicará el 26 de octubre traerá grandes novedades que yo desglosaría en 2 partes:
- Se reorganizará el flujo de trabajo de los ajustes locales, reajustándolo (por fin) a lo que la lógica y el sentido común mandan: primero se crea la máscara, luego pintamos en esa máscara con diversas opciones jerárquicamente iguales. Esto abre la puerta a otras mejoras, como que se podrán restar o invertir los distintos componentes de cada máscara.
- Se añadirán dos potentes opciones de selección basadas en inteligencia artificial: Seleccionar sujeto y Seleccionar cielo.
Aparte, habrá mejoras en la forma de seleccionar los rangos de luminosidad y en la visualización de las máscaras. Pero no cuento más porque lo mejor es ver el vídeo y hacerse una idea.
Una pequeña mejora inesperada
Cuando ya había grabado el vídeo, he notado un detalle que parece ser otra pequeña pero interesante novedad: por fin, Lightroom Classic recibirá la función «Restablecer automáticamente reguladores» que existe en Camera Raw desde hace ya bastante tiempo. Hablé de esta función en este vídeo: Dos trucos para ajustes locales en Camera Raw (a partir del minuto 5:31). Básicamente se trata de una casilla en los ajustes locales que permite que estos se pongan a cero automáticamente al cambiar de foto, para evitar ir «arrastrando» los parámetros de la aplicación previa de una herramienta.
Para decir esto, me baso en que dicha casilla aparece en el vídeo de Adobe – dejo captura del «avistamiento» a continuación.
Cuenta atrás para el Adobe Max
Y nada más. Ahora solo queda esperar al 26 de octubre, día en que, por supuesto, no solo tendremos nueva versión de Lightroom Classic, sino también de Photoshop. Novedades mil nos aguardan, amigos. Gracias por vuestra atención una vez más. 😊


