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⚫ Se fue un grande: Martin Evening (1959-2022) ⚫

Cartel de YouTube

Toca ponerse serios, porque acabo de enterarme del fallecimiento (ocurrido este pasado mes de diciembre) de Martin Evening tras una larga lucha contra el cáncer.

Es posible que a muchos de vosotros el nombre de este británico nacido en Salisbury no os diga nada, o que como mucho os suene vagamente, pero en el ámbito de Photoshop, Lightroom, retoque digital y divulgación, Martin ha sido uno de los más grandes. Yo mismo puse los cimientos de todo lo que sé leyendo unos cuantos de sus libros desde la primera hasta la última página, sin desaprovechar ni un pie de foto, porque este sabio de nuestros tiempos poseía un auténtico océano de conocimientos y, además, era capaz de estructurar y transmitir metódicamente ese conocimiento como pocos.

La típica foto de Martin Evening, tomada por Jeff Schewe

Martin era, ante todo, fotógrafo, particularmente de estudio, pero estuvo implicado desde siempre en el mundo de la edición digital, llegando incluso a fundar una empresa desarrolladora de plugins para Photoshop, PixelGenius (en colaboración con otros socios).

En lo que respecta a Lightroom Classic, fue uno de los «padres fundadores» del programa, participando en su diseño original junto a otros grandes nombres de la industria. En cuanto a Photoshop, estuvo también implicado como beta tester. Posiblemente gracias a los conocimientos que obtuvo del programa desde sus mismos inicios, su serie de libros «Photoshop para fotógrafos» se convirtió en el mejor material de referencia para el programa en una época en la que no teníamos la facilidad actual para encontrar información, ya no digamos videotutoriales. Martin escribió más de 30 libros sobre estos programas, algunos de ellos en colaboración con otros grandes expertos como el mítico Jeff Schewe. En este blog llegué incluso a hacer alguna reseña de de ellos, como del Photoshop CS6 o el de Lightroom 4.

En 2008 pasó a formar parte del «Photoshop Hall of Fame«– se trata de un reconocimiento otorgado por la National Association of Photoshop Professionals o «NAPP», fundada por Scott Kelby. Igualmente, sobra decir que Martin era un habitual de todo tipo de eventos relacionados con fotografía digital y Photoshop. También existe un canal de youtube con su nombre, si bien nunca estuvo activo en esa plataforma y muchos de los vídeos de dicho canal han sido publicados a título póstumo.

El propio Scott Kelby ha escrito al respecto en su blog (de hecho, ha sido a través de él que muchos nos hemos enterado de esta triste noticia) – podéis consultar su publicación, o visitar la web del propio Martin para saber más de él. También he encontrado esta información en la web de la revista Amateur Photographer, y esta página conmemorativa.

La noticia me ha resultado inesperada (Martin solo tenía 63 años) a la vez que triste, ya que tal como dije antes, Martin Evening ha sido siempre una referencia para mí. Es verdad que hará como 10 años que no he vuelto a leer ningún libro suyo, pero yo no empecé a aprender Photoshop de verdad hasta que abrí la primera página de uno de sus libros, y así me tiré al menos 2 o 3 años, no solo con sus libros de Photoshop, sino también con algunos de Lightroom Classic (en aquel entonces, «Lightroom» a secas, claro).

Por eso, aunque luego seguí aprendiendo a través de infinidad de fuentes, nunca he dejado de sentirme conectado con aquel aprendizaje inicial que puso orden en mis desordenados conocimientos y supuso el norte de mi brújula photoshopera, mi auténtico punto de partida. Incluso diría que fue su estilo el que me inspiró a querer ser metódico y riguroso, aunque fuera a mi manera, cuando pasé de ser aprendiz a también divulgador, aunque sea desde una posición infinitamente más humilde en mi caso.

Recuerdo particularmente la portada de su libro para Photoshop CS3, el tacto y olor de sus páginas, la voracidad (y esfuerzo) con la que aprendí tantas cosas de aquel y de otros libros. La genuina fascinación de ir desentrañando misterios que se me habían resistido durante años, sintiéndome tan seguro al ir de la mano de un maestro como él.

En fin, podría seguir enrollándome, pero el resumen es que de algún modo, Martin Evening pasó a formar parte de mí y de tantos otros que aprendimos de él, incluso sin haberlo llegado a conocer nunca personalmente. Por tópico que resulte, en momentos como este te das cuenta de que, incluso después de irse (quizá debería decir especialmente después de irse), esa clase de personas siguen vivas en todas aquellas a las que, de algún modo, tocaron. Quizá sea ese el mejor legado que puede dejar un ser humano: un mundo mejor, en este caso por más creativo y capacitado.

Descansa en paz, maestro.

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