Cobertura. O «knockout» si usáis Photoshop en inglés. ¿Os suena? Seguramente no, pero es una función con la que podemos conseguir unos tipos de enmascaramiento imposibles con cualquier otro método. Y no es, en absoluto, una novedad – lleva lustros en Photoshop, pero su poder es a la vez su maldición.
Digo esto porque, precisamente porque permite trabajar de una forma tan distinta al flujo de trabajo normal con máscaras de capa o de recorte, es una característica bastante desconocida y no muy intuitiva cuando uno intenta entender cómo funciona por prueba y error.
Afortunadamente para el mundo, existe Photoshopeando, y aquí estoy yo para explicar lo básico y lo no tan básico de esta función tan desaprovechada.
¡Gracias por vuestra atención!


