Icono del sitio Carlos A. Oliveras

La alianza Adobe-Topaz despierta recelos

En el último directo analizamos comentarios de divulgadores y usuarios de Photoshop y Lightroom: la creciente dependencia de Adobe hacia tecnologías externas, concretamente la integración de Topaz Gigapixel en el ecosistema de Lightroom.

Lo que parecía una simple mejora técnica ha despertado recelos por varios motivos que desgranamos en el vídeo.

1. El dilema del flujo de trabajo no destructivo

Divulgadores como Glyn Dewis han criticado duramente que el nuevo aumento de escala generativo cree archivos DNG independientes. Para algunos, esto rompe la filosofía de Lightroom, mientras que para otros es simplemente una consecuencia lógica de generar información nueva y pesada.

2. ¿Adobe se ha dormido en los laureles?

Hay una pregunta que sobrevuela la comunidad y que Matt Kloskowski ha colocado en el centro del debate: ¿por qué Adobe, con todo su potencial, no ha desarrollado su propio escalador de alta calidad en lugar de «meter a Topaz en casa»?. Mientras que en la reducción de ruido (Denoise) han hecho un trabajo espectacular, en la ampliación (y el enfoque) parecen haber preferido delegar.

3. El modelo de créditos y suscripciones

La integración no es «gratis». El uso de esta tecnología consume créditos generativos de Adobe, lo que nos hace preguntarnos si sale más a cuenta pasar por el aro de los créditos o comprar la licencia independiente de Topaz (que, por cierto, también se ha pasado al modelo de suscripción).

4. ¿El fin de la fotografía «real»?

También reflexionamos sobre si Lightroom, igual que Photoshop, podría ir camino de ser algún tipo de «central de IA» donde el grueso de las novedades futuras consista en implementar funciones relacionadas con la inteligencia artificial y que, además, vengan con su correspondiente coste en créditos.

5. Otra futura novedad

Veremos cómo Scott Kelby demuestra una mejora inminente para el llamado «Lightroom Desktop», es decir, el Lightroom basado principalmente en la nube. En este Lightroom, dado que las fotos están en los servidores de Adobe, nuestras imágenes son analizadas y escrutadas por la IA de Adobe. Esto no hace mucha gracia, pero tiene sus ventajas, como el hecho de poder buscar por palabras clave aunque no hayamos etiquetado la foto manualmente. La mejora que muestra Scott consiste en llevar más allá está posibilidad y permitir búsquedas que no solo empleen términos concretos sino expresiones naturales describiendo qué buscamos.


¿Qué te parece a ti este movimiento de Adobe? ¿Prefieres herramientas integradas aunque cuesten créditos, o software dedicado? ¿Te sientes cómodo con la idea de que Adobe analice todas tus fotos (cosa que ya ocurre si usas el nuevo Lightroom), o para tocarlas primero tendrán que arrancártelas de las manos?

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