Buenos días. Hoy el sol parece brillar con mayor fulgor después de que ayer se destapase el «canvasgate». La fábrica de bulos clandestina que Mangalick había implantado en el seno de Adobe ha sido prácticamente desmantelada.
En otro orden de cosas, parece que la crisis de múltiples canales de youtube continúa. Llevamos tantos años donde canales caen como moscas, que estoy empezando a detectar el fenómeno contrario: gente que reaparece. Pero son muy pocos, por lo que creo que ahora mismo es más anécdota que tendencia.
Sea como sea, igual que en el tema de fotografía y edición estamos en un cambio de ciclo fruto del natural avance tecnológico, en el caso de youtube parece que lo que unos vemos como crisis se consolida más bien como un cambio de modelo 100% propiciado por la propia plataforma. No sabría definir hacia donde nos llevan, de hecho, quizá ni ellos lo sepan, ahora que ya le han entregado las llaves de la casa a la IA, o sea, el artista anteriormente conocido como «el algoritmo». Pero sí me atrevo a decir que el antiguo «ecosistema» donde se premiaba a los canales con contenido de cierta calidad o mejor dicho, donde se respetaban más las preferencias de los usuarios, es ya algo del pasado. YouTube interviene toda preferencia del espectador sustituyendo nutrientes por tóxicos adictivos. Es como cuando alguien se propone hacer una dieta sana, pero llega el tío Paco con una caja de donuts y sucumbes. Solo que aquí es una versión maligna del tío Paco, una cosa tipo lobo disfrazado de abuelita.
Afortunadamente hay más mundo ahí fuera que la ponzoña de YouTube. Por más que se empeñen, no son más que una gota en el océano. No podrán impedirnos disfrutar de un excelente sábado en el que mirar al cielo azul, llenar los pulmones, y gritar: «¡Canvas HUD, nunca mais!» 😎🌻🌞
P. D.: Si alguien no sabe de qué va esto del canvas hud, etc., que revise la publicación previa.

