Adobe acaba de incorporar a Photoshop Beta una nueva función llamada Reiluminar (Relight) que permite modificar la iluminación de una fotografía después de haberla tomado. No se trata simplemente de aclarar u oscurecer zonas de la imagen: la herramienta intenta interpretar la escena en tres dimensiones para permitirnos colocar nuevas fuentes de luz, moverlas en profundidad y controlar su intensidad, difusión y color.
Hace unas semanas ya comenté que esta función podía estar a punto de llegar a Photoshop. Adobe la había mostrado anteriormente bajo el nombre experimental Project Light Touch, y una referencia accidental a “Relight” en las notas de Photoshop Beta parecía indicar que su lanzamiento estaba cerca. Finalmente, la predicción se ha cumplido.
Cómo funciona Reiluminar en Photoshop Beta
La nueva herramienta se encuentra en Capa > Nueva capa de recuperación de iluminación.
Al ejecutarla, Photoshop analiza la fotografía y genera una representación de la escena sobre la que podemos desplazar una fuente de luz. Su posición puede modificarse horizontal y verticalmente, pero también en profundidad, acercándola o alejándola dentro de la escena.
Para cada luz disponemos de varios controles:
- Posición horizontal y vertical
- Profundidad, para acercar o alejar la fuente
- Intensidad
- Difusión, que determina en buena medida la dureza o suavidad de las sombras
- Color de la luz
- Iluminación original, que permite reducir la contribución de la luz existente en la fotografía
Además, podemos incorporar hasta tres fuentes de luz diferentes en una misma capa de reiluminación.
Iluminar una fotografía después de haberla hecho
Aquí está lo realmente interesante de la función y hasta diría que revolucionario si se perfecciona lo suficiente: en fotografía estamos acostumbrados a que la iluminación sea una decisión que debe tomarse antes de pulsar el disparador. Podemos modificarla posteriormente mediante máscaras, curvas, dodge & burn y otras técnicas, pero seguimos trabajando sobre la información luminosa que quedó registrada durante la captura.
Reiluminar plantea algo diferente: simular nuevas fuentes de luz que no existían cuando se hizo la fotografía. Efectivamente, en las pruebas del vídeo se puede modificar radicalmente la dirección de la luz sobre objetos y personas, crear luces de contorno, introducir luces de diferentes colores e incluso intentar colocar una fuente luminosa dentro de un objeto.
Esto abre posibilidades evidentes para fotografía de producto, publicidad, retrato o creación artística. Y también deja flotando una pregunta bastante más amplia: ¿qué parte de la iluminación fotográfica terminará trasladándose a la postproducción?
No creo que la respuesta sea simplemente que vayamos a dejar de iluminar durante la toma —y la herramienta actual está muy lejos de justificar una conclusión así—, pero la frontera entre fotografiar la luz y crear la luz posteriormente empieza a resultar bastante menos clara.
La IA necesita entender el volumen de la escena
Uno de los aspectos más llamativos es que Reiluminar no se limita a aplicar un degradado luminoso sobre la imagen ni a calcular un mapa de profundidad rudimentario: esta función va más allá, pues para poder colocar una luz delante o detrás de una persona, introducirla dentro de una caja o hacer que ilumine determinadas superficies, Photoshop tiene que obtener algún tipo de representación espacial de la escena.
La interfaz permite desplazar la fuente no solo en dos dimensiones, sino también mediante un control de cerca/lejos. En la versión actual este parámetro resulta algo difícil de interpretar visualmente, pero es precisamente el que permite situar la luz a distintas profundidades. relight
Y es aquí donde la herramienta resulta especialmente interesante: no estamos únicamente seleccionando zonas para hacerlas más claras, sino intentando decirle al programa dónde se encuentra físicamente una luz imaginaria.
Hasta tres luces con diferente color y difusión
Cada fuente puede configurarse de forma independiente y, además de modificar su posición, podemos cambiar su color.
Esto permite plantear esquemas de iluminación completamente artificiales: por ejemplo, una luz principal sobre el sujeto, una segunda luz de color desde otro lado y una tercera utilizada como luz de contorno.
El control Difusión modifica el carácter de la iluminación. Con valores bajos aparecen sombras más duras y definidas; al incrementarlo, la luz se reparte de manera más suave por la escena.
No estamos todavía ante el equivalente digital perfecto de trabajar con flashes, ventanas, reflectores o modificadores reales, pero conceptualmente la dirección resulta evidente.
Una capa editable… pero cada render cuesta créditos
Cuando terminamos de colocar las luces, Photoshop calcula el resultado final y crea una capa de reiluminación.
La ventaja es que esta capa continúa siendo editable: podemos hacer doble clic sobre ella y regresar a los controles para modificar la posición o las características de las luces.
Hay, sin embargo, un detalle importante: cada generación definitiva consume actualmente 30 créditos generativos. Manipular la vista previa no consume créditos, pero volver a confirmar un resultado modificado sí vuelve a cobrarlos. relight
Por tanto, al menos en esta versión Beta, conviene afinar todo lo posible la iluminación antes de pulsar Hecho.
Resultados espectaculares, pero todavía con problemas
Reiluminar impresiona, pero conviene no confundir una tecnología prometedora con una herramienta ya completamente madura.
En algunas de mis pruebas el resultado conserva sorprendentemente bien el detalle, pero en otras aparece una pérdida visible de calidad. También se producen errores al intentar colocar luces dentro de objetos, ya que a menudo se aprecian fugas de luz. Una posible solución es combinar varias capas de reiluminación con máscaras tradicionales de Photoshop. No es especialmente elegante y supone un gasto adicional de créditos, pero funciona bastante bien y permite corregir parte de esos problemas mientras la tecnología mejora.
También encontré algún comportamiento aparentemente errático al activar y desactivar luces individuales, algo que tampoco resulta demasiado sorprendente tratándose de una función recién llegada a Photoshop Beta.
Por último, aunque en el vídeo no lo he mostrado, he hecho pruebas donde parece que la herramienta detecta en alguna medida las superficies o cuerpos transparentes, aunque tampoco interactúa con estas de forma totalmente natural. Algo similar ocurre con los espejos, donde por ahora no parece reconocer correctamente la correspondencia entre la escena y la porción reflejada.
¿Reiluminar o generar una imagen nueva?
Al final del vídeo hago también una pequeña comparación que me parece interesante.
Intenté recrear un determinado efecto de iluminación colocando una fuente de luz dentro de la boca de una modelo. Con Reiluminar podemos conservar la fotografía original e intentar construir ese efecto luminoso sobre ella, aunque corregir las fugas de luz requiere cierto trabajo.
La alternativa actual consiste simplemente en proporcionar la fotografía y una referencia a un modelo generativo como Gemini y pedirle que genere directamente una nueva versión con ese aspecto. relight
Son aproximaciones muy diferentes: la generación completa puede producir resultados llamativos con enorme facilidad, pero Reiluminar conserva una relación mucho más directa con nuestra fotografía original y nos proporciona controles específicos para decidir dónde y cómo queremos iluminarla. De hecho, la generación de imágenes reiluminadas no es nueva: lo que resulta más interesante es, por un lado, disponer de una interfaz para ajustar el resultado (en vez de explicar con palabras dónde tiene que estar la luz) y, por otro, tener esta herramienta dentro del propio Photoshop, simplificando mucho el flujo de trabajo. Para muchos fotógrafos, esa diferencia puede ser fundamental.
Una tecnología que puede cambiar bastante la postproducción fotográfica
Reiluminar todavía necesita mejorar en calidad, comprensión de la geometría y control de la profundidad. Pero incluso en este estado resulta fácil imaginar dónde puede llegar.
En fotografía comercial o publicitaria podría permitir rehacer decisiones de iluminación sin repetir una sesión. En retrato podría servir para modificar una luz principal o añadir una luz de contorno. Y en trabajos más creativos abre directamente la posibilidad de diseñar esquemas de iluminación que nunca existieron físicamente.
Por eso quizá la pregunta del título sea deliberadamente exagerada, pero no completamente gratuita: si podemos decidir una parte cada vez mayor de la iluminación después de disparar, la relación entre fotografía y postproducción cambia de manera importante.
De momento, Reiluminar acaba de llegar a Photoshop Beta, y todavía tenemos mucho que probar. ¿Qué os parece esta tecnología? ¿La utilizaríais como una herramienta más de edición o preferís que la iluminación siga siendo algo que se resuelva durante la toma?

