Cuidado: Ahora, Adobe DNG Converter también convierte JPEG
Aunque no planeo mucha actividad para el blog en agosto, es importante publicar este aviso. Es algo que afectará a un porcentaje de gente relativamente menor – de hecho, si no usáis Adobe DNG Converter, podéis ignorar esta publicación. Pero para aquellos que sí se vean afectados, cuanto más tarde lo descubran, más difícil será reparar las consecuencias, por lo que me ha parecido necesario avisar de este cambio tan pronto como he tenido conocimiento de él.
Resumen de lo que explicaré aquí: desde la versión 18.4, Adobe DNG Converter también convierte archivos JPEG. Por tanto, si seleccionamos una carpeta que contenga RAW y JPEG, esta aplicación procesará ambos formatos automáticamente. En la interfaz actual no existe ninguna opción para limitar la conversión exclusivamente a los RAW tal como ocurría hasta la versión 18.4, en la cual se implementó este cambio sin ningún aviso ni advertencia.
¿Qué es Adobe DNG Converter?
Por si alguien no sabe de qué hablo, Adobe DNG Converter es una utilidad gratuita que permite convertir a DNG los archivos RAW de numerosas cámaras.
Su utilidad resulta especialmente evidente en dos situaciones:
- Cuando queremos convertir grandes lotes de RAW a un formato común.
- Cuando el formato RAW de una cámara no es compatible con la versión de Camera Raw o Lightroom que estamos utilizando, pero sí es compatible con la última versión de estas aplicaciones: en ese caso, convertir a DNG con la versión más recientes de DNG Converter nos permitirá abrir el archivo en nuestra aplicación más antigua (vídeo al respecto aquí) sin tener que actualizarla.
DNG Converter está pensado, además, para trabajar directamente con carpetas. No seleccionamos necesariamente una fotografía aislada: le indicamos un directorio completo y el programa procesa en lote los archivos que encuentra. Esa capacidad es una de sus mayores virtudes, pero también multiplica las consecuencias del cambio que voy a explicar.

¿Qué ha cambiado exactamente?
Hasta hace muy poco, si una carpeta contenía RAW y JPEG, DNG Converter no tenía en cuenta los JPEG y únicamente convertía los RAW.
Pero desde el incidente de las vistas previas JXL que algunos recordaréis, me he vuelto sumamente cauteloso con el formato DNG. Y ha sido gracias a ello que he detectado el problema cuando apenas llevaba unos pocos cientos de archivos convertidos.
Lo que ha ocurrido es, como mínimo, curioso. Resulta que hace cosa de 11 años, en este hilo del foro de Adobe, alguien solicitó que DNG Converter también convirtiese JPGs a DNG. La petición se desestimó dado que tiene poca utilidad convertir un JPG a DNG – se me ocurre algún escenario donde podría tener alguna aplicación, pero digamos que no es el propósito principal del DNG.
Hasta que el pasado 18 de junio de 2026, Adobe anunció que esa petición había sido implementada en DNG Converter 18.4. El propio autor de la propuesta expresó su sorpresa al comprobar que finalmente se había atendido su solicitud.
El problema es que ahora la conversión de los JPEG se aplica automáticamente a todos los archivos de este tipo encontrados en la carpeta seleccionada. Es decir, algo que antes ni siquiera se podía hacer, ahora ha pasado a ser el comportamiento por defecto, sin que exista en la interfaz actual ningún control para desactivar la conversión de JPEGs en DNGs.
Qué ocurre en una carpeta RAW+JPEG
Para visualizar mejor qué implica todo esto, imaginemos una carpeta con estos dos archivos:
DSC00010.ARW
DSC00010.JPG
Al procesarla, DNG Converter ya no genera un único DNG procedente del RAW, sino que convierte también el JPEG, generando por tanto dos archivos DNG.
Como ambos originales comparten el mismo nombre base, el programa necesita evitar que un archivo sobrescriba al otro y puede generar algo parecido a esto:
DSC00010.DNG
DSC00010_1.DNG
En mi pruebas, los archivos procedentes del RAW conservaban el nombre base y los derivados del JPEG recibieron el sufijo _1. No obstante, desconozco si esto es siempre así. Presuponerlo podría dar lugar a un problema aún mayor, por lo que no recomendaría utilizar ese sufijo como único criterio para eliminar archivos automáticamente. Puede haber conversiones anteriores, colisiones legítimas, archivos renombrados, distintas extensiones RAW o lotes procesados más de una vez.
Aunque aquí considero el caso clásico de tirar en RAW+JPG, el problema no se limita a ese flujo de trabajo; ocurrirá también en casos como exportaciones terminadas, versiones reducidas, etc. En ese caso, si no hay coincidencia de nombre entre una versión raw y una versión jpeg, ni siquiera tendremos el «_1» como aviso.

Un DNG procedente de un JPEG no vuelve a ser RAW
Una advertencia antes de seguir: es importante subrayar que convertir un JPEG a DNG no recupera la información original del sensor. Esta duda ya ha surgido muchas veces y mucho me temo que el nuevo comportamiento de DNG Converter no hará sino avivar esa idea de que un jpg convertido a DNG recupera la información descartada. No es así: el DNG simplemente recomprimirá la información presente en el DNG, sin regenerar datos que ya no existen.
¿Por qué querría alguien, entonces, convertir un JPG en DNG? Según comenta alguna persona, parece ser que es útil en timelapses. Tal vez sea una forma más eficiente de comprimir el jpeg, algo que puede ser interesante si tenemos miles de ellos. En todo caso, es algo que solo haríamos con un propósito muy específico. Por eso, haber implementado esta conversión por defecto y sin posibilidad de anularla resulta un poco extraño.
Consecuencias
Como podéis imaginar, el nuevo comportamiento de DNG Converter, y particularmente, la opacidad con la que se ha introducido, puede tener numerosas consecuencias negativas. La primera y más evidente es que el tiempo y espacio en disco necesario para la conversión aumentará, pues si en la carpeta hay muchos jpegs, también se dedicará tiempo de proceso y espacio de almacenaje a ellos, aunque no sea nuestra intención. Igualmente, si esto nos pasa inadvertido, los archivos convertidos a DNG que no deberían haber existido terminarán propagándose a copias de seguridad y similares.
El problema se complicará si no lo detectamos y empezamos a editar archivos. Aquí pueden pasar varias cosas: desde estar editando como raw algo que realmente es un jpeg, hasta terminar segregando ediciones y metadatos entre la versión «raw» y la versión «jpeg» sin darnos cuenta (al confundir una con otra, dado que ambas tendrán extensión DNG).
En último extremo, si ya hemos editado los archivos, hecho copias de seguridad o enviado sesiones completas en un formato que parecía contener información de mosaico pero que realmente contiene datos de 8 bits (además, con un tipo de compresión muy destructiva), nuestra situación se complicará ya significativamente.
En definitiva, algo que en principio puede parecer un mero «engorro», en la práctica podría llegar a dejarnos en una situación complicada. Esta es precisamente la razón por la que considero importante avisar ahora: el daño potencial crece con cada nuevo lote convertido sin conocer el cambio.

Solución provisional: separar los JPEG
Hasta que Adobe añada el control que falta (quiero pensar que lo harán), la solución más sencilla y fiable consiste en asegurarnos de que la carpeta seleccionada por DNG Converter solo contiene archivos RAW.
Por ejemplo:
Sesión fotográfica
├── RAW
│ ├── DSC00010.ARW
│ ├── DSC00011.ARW
│ └── DSC00012.ARW
└── JPEG
├── DSC00010.JPG
├── DSC00011.JPG
└── DSC00012.JPG
También podemos dejar temporalmente los RAW en la carpeta principal y mover los JPEG a una subcarpeta, u organizarnos como mejor veamos, pero con una precaución: si metemos los jpeg como subcarpeta de los raw, será imprescindible mantener desactivada en DNG Converter la opción:
Incluir imágenes contenidas en las subcarpetas
Si la carpeta contiene 437 archivos RAW, deberíamos obtener 437 DNG. Una diferencia en el recuento es una señal inmediata de que conviene revisar el proceso. Tened presente no obstante que si habéis abierto algún RAW antes de la conversión, podrían haberse generado archivos «sidecar» (.xmp y .acr) que os descuadren el conteo.

Conclusión
Aunque creo que fue más grave lo que ocurrió hace 3 años, cuando se introdujeron vistas previas en JXL con la misma opacidad con la que ahora se ha implementado este cambio, esto no deja de ser un movimiento un tanto imprudente. Para algunos será un pequeño inconveniente; para otros, puede provocar situaciones bastante problemáticas.
Sea como sea, lo importante ahora es estar sobre aviso – como ya he dicho, esto afectará a un porcentaje de gente relativamente pequeño, pero estar al corriente de este cambio lo antes posible puede marcar una diferencia importante.

No tengo ese problema ni ninguno de los generados desde CC 2020. De todos modos, tampoco lo veo un inconveniente, eso sí, muchas gracias por avisar porque Adobe da más sustos que satisfacciones. Un saludo Carlos
Hola, en el tema DNG la verdad es que uno ya no puede fiarse. Saludos y gracias por comentar.