Icono del sitio Carlos A. Oliveras

IA y creatividad, ¿amenaza u oportunidad?

Buenos días dominicales. Aún me estoy recuperando de lo de ayer, no de la prueba médica en sí, sino de lo que normalmente suele ser la peor parte de estas cosas: la temible espera en sillas de plástico de chichinabo diseñadas por enemigos de la columna vertebral de los seres humanos. Para mayor incomodidad, de hecho ni siquiera estaban en una sala de espera como tal, sino dispuestas a lo largo de un pasillo. Para unas vértebras ya tan castigadas como las mías, pasar más de 5 minutos en esa clase de potro de tortura (y tuve que pasar una hora) garantiza horas de dolor a posteriori. Pero bueno, no me quejaré mucho: podría contaros otras pruebas recientes donde, directamente, no había dónde sentarse, con lo que tuve que llevarme un asiento plegable de casa.

A pesar de que aún noto la espalda como si me hubiera pasado un tren por encima, mi carácter aguerrido y valeroso me impulsa a retomar, hoy sí, el tema de las novedades, en este caso las de Camera Raw. A ver si me da tiempo a hacerlo todo hoy, grabar y editar; si no, ya lo remataré mañana.

Pero habréis visto que el título de esta minientrada menciona «IA y creatividad«, ¿por qué? Pues porque en el vídeo previo, y en vídeos anteriores, no es extraño encontrar comentarios que lamentan que la IA esté acabando con la creatividad. Y es un punto de vista con el que no estoy del todo de acuerdo, porque creo que se está confundiendo la técnica con la obra, o el medio con el fin. Aunque por otro lado, incluso con este matiz, también hay parte de verdad en esa afirmación. Así que quería aprovechar esta publicación para intentar explicarme mejor, porque es una cuestión compleja y que ya aviso que no terminaré de dilucidar del todo aquí.

Comenzaré dando la razón en que la técnica en general se está devaluando a pasos agigantados. Procesos que antes requerían mucho conocimiento y experiencia, ahora se hacen con un botón. Eso, a su vez, da pie a que se empiecen a crear cosas a cascoporro, generando, entre otros problemas, el famoso AI slop, expresión que pretende describir el contenido generado con IA de forma masiva y con baja calidad.

Pero eso no es creatividad, o al menos no necesariamente. Cuando hablamos de cosas generadas de forma repetitiva, mecánica, lineal… en el mejor de los casos son creaciones. La creatividad es el ingenio para crear «algo» con las herramientas a nuestro alcance, e incluso antes de eso, es el impulso, el deseo de crear, de plasmar ideas, emociones, conceptos. Es una inquietud, un «calambre», un motor que nos mueve. Casi una necesidad. Hoy por hoy, eso es solo humano… o lo parece – al final haré un matiz más sombrío al respecto, pero antes, dejadme que termine de desarrollar esta parte.

Conforme avanza la tecnología, esas herramientas nos sitúan en una posición más elevada como creadores, y nos permiten imaginar más y llegar más lejos. Por eso, si nos quedamos mirando simplemente las «creaciones», nos parecerá que la creatividad se ha disuelto, cuando en realidad, se está desplazando a una oficina varias plantas más arriba. En el fondo, todos estos cambios tecnológicos nos exigen una mayor creatividad, porque ahora que la técnica en sí ya no te diferencia (o mucho menos), necesitas más que nunca tener criterio, saber qué buscas, rechazar resultados que satisfarían al mediocre que solo juega a la ruleta, pero que no son suficiente para quien tiene una idea clara. Y todo esto sin perjuicio de seguir aplicando esas herramientas manuales que, aunque han pasado a un segundo plano, significan en muchos casos el toque final que separa la producción en serie y casi al azar, de algo con sentido. Algo con visión y no solo con vista. A veces un matiz lo cambia todo y de nuevo, hay que saber cuándo y cómo realizar esa intervención manual.

Ahora bien, dije que no estaba «del todo» de acuerdo con que la IA esté cargándose la creatividad. Y también anuncié algunas reflexiones menos románticas sobre todo esto. El motivo es que, pese a lo anterior, sí creo que, al menos en parte, la IA está erosionando el valor de lo creativo y el sentido mismo que le damos a la creatividad, al menos por dos vías:

Con el rollo anterior, más que minientrada, esto casi ha terminado siendo una disertación, aunque a la vez no son más que ideas esbozadas que requerirían un desarrollo un poco más formal y a poder ser, ejemplos y un mejor sustento teórico. Así que lo dejaré aquí.

Disfruten de este excepcional domingo en que comienza el verano, al menos en este hemisferio norte. Un día único. Como todos, pero cada uno de forma distinta.

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