ArtCraft o la enésima muerte de Adobe

En los últimos días se está hablando bastante de ArtCraft, un proyecto que ha desarrollado versiones gratuitas y de código abierto de algunos de los programas más conocidos de Adobe, como Photoshop, Lightroom, Illustrator o Premiere Pro. Y ya tenemos lo de siempre: miniaturas de vídeos con gente boquiabierta, con las manos en la cabeza, títulos anunciando (otra vez) el fin de Adobe… 🥱

He preparado esta entrada con la ayuda de la IA porque no creo que ahora mismo merezca mucho más tiempo del que ya he invertido investigando. Por supuesto, es interesante, pero antes de entrar en materia, seamos realistas: no puede ser que de la noche a la mañana, un puñado de programas que, según la propia web, están en desarrollo o ni eso (alguna es una especie de prototipo) vayan a sustituir al software líder de la industria que se ha desarrollado durante décadas y que ofrece funciones que no pueden replicarse sin capacidad de proceso remoto. La IA lo está cambiando todo, pero tampoco perdamos el sentido común.

Las capturas de pantalla resultan sorprendentes y quizá sea eso, el aspecto, lo que más está llamando la atención de la gente: sus interfaces son muy parecidas a las de las aplicaciones originales. Además, el proyecto ha sido desarrollado con ayuda de inteligencia artificial, utilizando modelos como Claude, y sus programas están escritos en Rust, un lenguaje de programación muy eficiente.

Por tanto, la combinación es llamativa: aplicaciones gratuitas, sin suscripciones, sin créditos (aunque esto no es del todo así), con interfaces familiares y desarrolladas a una velocidad que hace poco habría parecido imposible. Pero ¿estamos realmente ante alternativas capaces de sustituir a los programas de Adobe? ¿O estamos confundiendo una apariencia similar con unas prestaciones equivalentes? (Spoiler: es lo segundo.)

Conviene examinar el proyecto con algo más de detenimiento, aunque siempre recordando, como repetiré, que el desarrollo está en una fase inicial, por lo que tampoco tendría sentido querer poner ahora la lupa sobre todo.

¿Qué es ArtCraft?

ArtCraft reúne una serie de aplicaciones denominadas Crafting Apps, que intentan reproducir los flujos de trabajo de siete programas de Adobe:

  • PhotoCraft: alternativa a Photoshop.
  • LightCraft: alternativa a Lightroom.
  • VectorCraft: alternativa a Illustrator.
  • FilmCraft: alternativa a Premiere Pro.
  • EffectCraft: alternativa a After Effects.
  • DesignCraft: alternativa a InDesign.
  • PdfCraft: alternativa a Acrobat.

Las aplicaciones son gratuitas, de código abierto y disponen de versiones para Windows, macOS y Linux, además de versiones web para buena parte de ellas.

El proyecto tiene aspectos especialmente interesantes: busca ofrecer herramientas que funcionen localmente, sin depender de una suscripción, y que puedan controlarse también mediante sistemas de automatización y agentes de IA. Y un detalle que me parece lo mejor: bajo el paraguas de un mismo proyecto agrupa aplicaciones que parten de una misma filosofía. Esto es lo más destacable, ya que existen en Internet diversas imitaciones de Photoshop y unas pocas de Lightroom, pero no muchas de InDesign, Acrobat, etc. Además, en esos casos, cada una nace de un desarrollo independiente, mientras que ArtCraft, como digo, aporta esa capa extra de cohesión.

Por otra parte, no hablamos de simples maquetas que imitan los menús de Adobe. Detrás de las interfaces existen auténticos motores de edición, desarrollados desde cero, con numerosas funciones implementadas. Ahora bien, esto no significa que dichas funciones tengan la misma profundidad, precisión o fiabilidad que sus equivalentes de Adobe. Muchos programas parecen, al primer vistazo, lo mismo que Photoshop u otras aplicaciones. Luego empiezas a usarlos, y todo son pegas, cosas que faltan, que funcionan a medias o que tienen comportamientos nada optimizados – al menos si eres un usuario habitual del programa. Para quien use las aplicaciones a un nivel bastante básico, le puede servir. Pero las aplicaciones completas de Adobe son algo más que soluciones de nivel básico, y ahí aparece la principal diferencia.

PhotoCraft: parece Photoshop, pero todavía está muy lejos de serlo

PhotoCraft ofrece muchas de las funciones que asociamos a Photoshop: capas, máscaras, capas de ajuste, filtros, herramientas de pintura, selecciones, objetos inteligentes y compatibilidad con documentos PSD.

Sobre el papel, la lista puede parecer impresionante. Sin embargo, es importante distinguir entre disponer de una función y ofrecer una implementación plenamente equivalente.

Por ejemplo, que un programa pueda abrir un PSD no garantiza que reproduzca correctamente todos sus efectos, capas, objetos inteligentes y demás características. Tampoco garantiza que podamos modificarlo y volver a guardarlo sin diferencias respecto al original.

Los desarrolladores de PhotoCraft han realizado pruebas de compatibilidad con archivos PSD y han conseguido resultados prometedores. Pero su propia documentación reconoce que todavía existen diferencias en la reproducción de determinados documentos y limitaciones en los flujos de trabajo más complejos. Por tanto, si quieres experimentar, genial; si quieres trabajar sin jugártela, yo no lo recomendaría.

Otro ejemplo son las herramientas de selección. PhotoCraft dispone de funciones similares a Seleccionar sujeto o Selección de objetos, pero todavía no cuenta con un sistema de aprendizaje automático comparable al utilizado en las herramientas avanzadas de Photoshop.

Y, por supuesto, faltan las herramientas de inteligencia artificial generativa que se han convertido en una parte importante del Photoshop actual: Relleno generativo, Ampliación generativa, generación de imágenes, integración de objetos mediante IA y otras funciones relacionadas. Ya no digamos las más sofisticadas y recientes como rotar objeto, capas dinámicas, reiluminar, etc.

También existen carencias en tipografía avanzada, compatibilidad con plugins, automatizaciones específicas de Photoshop y distintas herramientas profesionales.

Conviene aclarar algo: que un programa haya sido desarrollado utilizando inteligencia artificial no significa que incorpore las funciones de inteligencia artificial de Photoshop. Son dos cosas completamente diferentes.

De hecho, los propios autores reconocen expresamente en GitHub que PhotoCraft se encuentra en fase early alpha y que todavía no constituye un sustituto de Photoshop para el trabajo profesional cotidiano.

LightCraft: ¿una alternativa real a Lightroom?

El caso de LightCraft es especialmente interesante para los fotógrafos: la aplicación incorpora un sistema de biblioteca fotográfica, gestión de imágenes, ajustes de revelado, máscaras, curvas, mezclador de color, correcciones y otras herramientas que recuerdan mucho a Lightroom.

También dispone de un motor de procesamiento RAW desarrollado en Rust, compatible, según la documentación del proyecto, con numerosos formatos: DNG, CR2, determinadas variantes de CR3, ARW, NEF, RAF —incluidos los sensores X-Trans de Fujifilm— y otros.

Sin embargo, poder interpretar los datos de un archivo RAW es solo una parte del trabajo de un revelador fotográfico. La conversión de esos datos en una imagen de calidad depende de muchos otros elementos: algoritmos de interpolación, reducción de ruido, recuperación de luces, gestión del color, perfiles específicos de cámara y objetivo, etc.

En el caso de Adobe, normalmente se tienen que desarrollar implementaciones específicas para cada archivo raw. En el caso de LightCraft, no integran librerías externas, que es lo que suelen hacer otros programas y que en mi experiencia suele dar resultados funcionales pero mediocres. Esto, por tanto, abre las puertas a mejores resultados, pero volvemos a lo mismo: no se consigue tan fácilmente ni tan rápido. Ahora mismo, según datos del propio proyecto, tanto la cobertura de formatos raw como la calidad y color están al 55% aproximadamente. Y precisamente ahí aparecen algunas de las limitaciones más importantes de LightCraft.

Su documentación reconoce que todavía carece de una base completa de calibraciones de color medidas para diferentes modelos de cámara. Para determinadas cámaras utiliza estimaciones obtenidas a partir de los JPEG generados por ellas, mientras que otros archivos pueden recurrir a matrices de color genéricas. También existen variantes RAW que todavía no se pueden decodificar completamente y que, en ciertos casos, solo permiten mostrar la previsualización JPEG incluida en el archivo.

Además, las máscaras automáticas de cielo y sujeto utilizan por ahora métodos heurísticos tradicionales (un resultado aproximado, por así decirlo), en lugar de modelos avanzados de inteligencia artificial (resultados precisos). Tampoco están implementadas (o no al 100%) funciones equivalentes a la reducción de ruido mediante IA o la superresolución de Adobe. A este respecto, una tabla comparativa aproximada de lo que he averiguado:

FunciónEstado de LightCraft
Reducción de ruido tradicionalImplementada, aunque sin equivalencia de calidad demostrada
Denoise mediante IAImplementación experimental para RAW Bayer; requiere pesos de un modelo externo
Máscaras de cielo y sujetoExisten, pero utilizan algoritmos heurísticos clásicos
Máscaras de paisajeNo existe una implementación equivalente a la de Adobe
Máscaras de personas y partes del cuerpoNo existe una implementación equivalente
Selección de objetos mediante IAImplementación opcional con SAM 3 de Meta
Quitar generativoNo implementado
Corregir y clonarImplementados
Eliminación de reflejos en cristalesNo consta una función equivalente
Super Resolución / Detalles RAWPendientes

¿Decepción? No – simplemente lo que cabía esperar. A esto debemos sumar otros aspectos relacionados con el flujo de trabajo fotográfico: compatibilidad con catálogos existentes, ajustes de revelado, perfiles de cámara y objetivo, gestión de grandes bibliotecas y fiabilidad a largo plazo. Volvemos a lo mismo, para experimentar bien, pero si te la vas a jugar con un catálogo de trabajo, asumes un riesgo. De hecho, ni siquiera los propios desarrolladores pretenden que lo hagas, pues dejan claro en todo momento que el desarrollo aún está bastante verde.

En definitiva, LightCraft puede resultar interesante como proyecto experimental, e incluso útil para determinados trabajos sencillos. Pero todavía hay importantes cuestiones que resolver antes de poder considerarlo una alternativa plenamente comparable a Lightroom o Camera Raw.

Las cifras que cuentan otra historia

Como mencionaba, los propios responsables del proyecto reconocen que la equivalencia real con Adobe está muy lejos de alcanzarse. En una evaluación interna de PhotoCraft fechada el 5 de octubre de 2026, los desarrolladores estimaban que entre un 60 % y un 70 % de las funciones utilizadas habitualmente en Photoshop estaban presentes de alguna forma. Que no es poco, ojo… pero, al valorar hasta qué punto un profesional podría sustituir Photoshop por PhotoCraft en su trabajo diario, reducían esa estimación a aproximadamente un 25-35 %.

No son resultados de una prueba comparativa independiente, sino estimaciones de los propios desarrolladores. Y, dado el ritmo de cambios del proyecto, estas cifras podrían evolucionar rápidamente. Aun así, reflejan una diferencia fundamental: un programa puede tener una proporción considerable de funciones implementadas y, pese a ello, estar muy lejos de ofrecer una experiencia de trabajo equivalente.

Resulta particularmente llamativo que, mientras en redes sociales se ha anunciado el objetivo de alcanzar el 100 % de equivalencia en apenas un mes, la documentación técnica de PhotoCraft reconoce que conseguir una equivalencia real requeriría muchos meses de trabajo. Y eso suponiendo que el desarrollo siga avanzando satisfactoriamente.

¿Y qué ocurre con Illustrator, Premiere y las demás aplicaciones?

Las consideraciones anteriores también son aplicables a los otros programas de la colección: reproducir una interfaz, sus menús y un conjunto de herramientas básicas es solo una parte del desafío que supone crear software profesional.

Un editor de vídeo no se mide únicamente por disponer de una línea de tiempo y herramientas de corte. También necesita trabajar con numerosos códecs y formatos, gestionar correctamente el audio, utilizar aceleración por hardware, mantener la sincronización y ofrecer estabilidad con proyectos complejos.

De igual manera, un programa de ilustración vectorial debe resolver con precisión operaciones geométricas, tipografía, efectos, formatos de intercambio y flujos de producción. Son ámbitos que acumulan décadas de desarrollo y optimización.

El uso de IA para programar puede acelerar extraordinariamente la creación de aplicaciones, pero no elimina la necesidad de probarlas, corregir errores, optimizar algoritmos y comprobar su comportamiento en situaciones reales.

¿No sería mejor utilizar Affinity?

Aquí aparece una cuestión importante: desde que Canva convirtió Affinity en una aplicación gratuita, disponemos de una alternativa mucho más consolidada para numerosos trabajos de edición fotográfica, diseño vectorial y maquetación. Affinity ofrece herramientas profesionales de edición, composición, retoque, revelado RAW y diseño, reunidas en una misma aplicación.

Aquí ya hablé de ello y de sus implicaciones, no quiero repetirme demasiado ahora, pero a modo de resumen, sus funciones principales son gratuitas, mientras que la integración de las herramientas de inteligencia artificial de Canva requiere un plan premium. También es necesario disponer de una cuenta de Canva para activar la aplicación.

Naturalmente, Affinity tampoco reproduce todas las funciones de Photoshop. En particular, su integración de IA no equivale necesariamente a la de Adobe, y tampoco sustituye el sistema de catálogo y gestión fotográfica de Lightroom Classic, aunque sí incluye un sucedáneo de Camera Raw.

Pero, para quien busque hoy una alternativa gratuita y suficientemente madura para realizar trabajos serios de edición de imágenes y diseño (Photoshop, Illustrator, InDesign), Affinity me parece una opción mucho más razonable y comprobada que las actuales versiones experimentales de ArtCraft.

Entonces, ¿ArtCraft no tiene futuro?

No necesariamente. Sería tan precipitado descartar el proyecto como proclamar que supone el fin de Adobe. ArtCraft demuestra que las herramientas de programación asistida por IA están cambiando notablemente la velocidad a la que pueden desarrollarse aplicaciones complejas. Su carácter gratuito y abierto también representa una ventaja importante, especialmente para quienes utilizan Linux o desean trabajar sin depender de licencias comerciales. Aparte, como ya dije, integrar tantas aplicaciones bajo un mismo desarrollo me parece lo más novedoso.

Si consigue reunir una comunidad de desarrolladores, usuarios y colaboradores capaz de mantener el proyecto a largo plazo, podría convertirse en una alternativa cada vez más interesante. Pero que algo tenga potencial de futuro no significa que ya sea una solución madura.

En trabajos profesionales, la fiabilidad, la calidad de los resultados y la compatibilidad con archivos y flujos de trabajo existentes no son características secundarias. Son requisitos fundamentales. Y como ya he mencionado, ciertas funciones de IA que requieren una gran capacidad de proceso necesitan una de estas dos cosas: alguien que te regale su potencia de cómputo, o pagar por ello – porque sí, ArtCraft también funciona con créditos (de pago), al menos en las funciones web que he visto, un dato que se está perdiendo en la euforia del momento. Lo menciono porque como ya ocurrió cuando la suite de Affinity pasó a ser gratuita, se evidenció que hoy en día pagamos en gran medida por las funciones de IA. Las funciones más básicas las podemos encontrar en muchos programas que emulan el software de referencia tal como era hace una década.

Conclusión, a riesgo de repetirme: una cosa es parecerse a Photoshop y otra sustituirlo

Es perfectamente comprensible que las políticas comerciales de Adobe, sus suscripciones o determinadas decisiones sobre sus aplicaciones generen rechazo. También es deseable que existan competidores y alternativas gratuitas. Cuanta más competencia haya, mejor para los usuarios.

Pero conviene no confundir ese deseo con una valoración objetiva de lo que ofrece cada programa. ArtCraft es un proyecto interesante, y el ritmo al que se está desarrollando merece atención. Sin embargo, sus aplicaciones siguen en etapas muy tempranas, con carencias importantes reconocidas por sus propios autores.

Por ahora, no existe base suficiente para afirmar que estos clones puedan reemplazar satisfactoriamente a Photoshop, Lightroom o al resto de aplicaciones profesionales de Adobe. Quizá algún día lleguen a hacerlo, al menos para determinados tipos de usuario. Será interesante seguir su evolución – si esto hubiera ocurrido hace 5 años, no esperaría gran cosa de un proyecto de este tipo, pero con las capacidades de programación potenciadas por IA, puede tener recorrido, aunque siempre con limitaciones como las que ya he descrito.


Fuentes y documentación

Este artículo se basa en la información y documentación disponible a fecha de 9 de octubre de 2026, y no constituye una prueba práctica exhaustiva de las aplicaciones.

2 comentarios

  1. No creo que nadie sea capaz de producir actualizaciones de sus apps a la velocidad que lo hace Adobe, es imposible.

    Gracias por la info, no conocia el producto, voy a darme una vuelta a ver que leo por ahí.

    Como caso curioso Adobe le ha cambiado el número a la beta, aunque le quedaban bastantes opciones con la 27, ahora le han puesto 28.

    En fin …

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